27 de julio de 2007



Por fin las aguas se calman, desde hacía mucho tiempo que se agitaban y expelían un olor nauseabundo, hubo una gran tormenta, todo lo que no estaba bien edificado se derrumbó, pero muchas cosas están de pie, más de las que yo creía. El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato, en los labios de Buda, no soy una seguidora de él, pero sí, una seguidora de la buena palabra, de los versos…he reconocido mi insensatez…pero no por eso soy sabia, ni mucho más, sólo me siento aliviada, descongestionada, por fin, nadando tranquila en mis aguas.

1 comentario:

sykosys dijo...

seria muy bueno k dejaras fuir tu mente nuevamente